La investigación del mortal descarrilamiento de Adamuz (Córdoba) ha dado un giro significativo tras el descubrimiento de muescas en las ruedas de los primeros vagones del tren Iryo siniestrado. Según informaciones de la agencia EFE y medios locales, los peritos han identificado marcas del tamaño de una moneda que coinciden con fragmentos de la vía rota, lo que fortalece la hipótesis de que una junta de carril desgastada pudo ser el detonante inicial. El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó estos indicios, aunque advirtió que aún no es posible establecer conclusiones definitivas. La pregunta central, ampliamente difundida por la prensa española, es si el corte de 30 centímetros hallado en el rail fue la causa o una consecuencia del accidente.
La Investigación se Centra en la Infraestructura y Amplía su Alcance a Trenes Anteriores
Mientras la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) dirige las pesquisas, el foco se amplía para examinar si otros trenes que transitaron antes por el tramo Madrid-Sevilla presentan daños similares. Puente señaló en una entrevista con Telecinco que “es posible que los dos o tres trenes que pasaron antes tengan marcas parecidas”, lo que sugeriría un deterioro progresivo de la infraestructura. De confirmarse que una deficiencia en la vía provocó el siniestro, la responsabilidad recaería sobre Adif, la empresa pública encargada del mantenimiento de la red. Este organismo, dependiente del Ministerio de Transportes, opera de forma independiente a Renfe, la operadora del segundo tren implicado.
La Cifra de Víctimas Mortales Aumenta a 43 en Medio del Doloroso Proceso de Identificación
Paralelamente a la pesquisa técnica, el balance humano de la catástrofe continúa ensombreciéndose. Las autoridades elevaron este miércoles 21 de enero a 43 el número de fallecidos tras hallarse una última víctima en el interior del tren Alvia, el segundo implicado en la colisión. Según reportes de medios locales citados por EFE, 41 de los cuerpos ya han sido identificados por el equipo de 27 forenses del Instituto de Medicina Legal de Córdoba. Además, 37 heridos permanecen hospitalizados, nueve de ellos en estado grave en UCI, mientras que 86 personas han recibido el alta médica.
Operativos de Rescate y Reuniones de Crisis en la Zona Cero de la Tragedia
En el lugar del accidente, los equipos de emergencia trabajan contra reloj para despejar la maraña de hierros retorcidos. Las labores se centran en el troceado de vagones y el acondicionamiento del terreno para permitir el acceso de maquinaria pesada, crucial para retirar dos coches que cayeron por un terraplén. Mientras, el vagón 6 del Iryo, el primero en descarrilar y considerado clave para la investigación, ha sido inmovilizado y retirado. En un gesto de coordinación, el gobierno regional y central, junto a las operadoras Adif, Renfe, Iryo, el fabricante Hitachi Rail y organismos de apoyo, mantuvieron una reunión en Córdoba para abordar la gestión de la crisis y la atención a las familias.
Una Cadena de Siniestros Ferroviarios y una Huelga que Evidencian una Crisis de Seguridad
La tragedia de Adamuz no es un hecho aislado. El sistema ferroviario español vive jornadas de caos tras dos descarrilamientos más en Cataluña esta semana, uno mortal cerca de Barcelona por el colapso de un muro debido a las lluvias. Este contexto de incidentes, ampliamente cubierto por agencias como EFE, ha generado alarma social y llevó al mayor sindicato de maquinistas (SEMAF) a convocar una huelga para exigir mayores garantías de seguridad. El sindicato ha anunciado que exigirá “responsabilidades penales” por los fallos en la infraestructura. Así, la combinación de evidencias técnicas, el aumento en el número de víctimas y la crisis sectorial pinta un cuadro complejo donde la demanda de respuestas y responsabilidades se vuelve apremiante.
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