Hoy viernes, ya hemos visto los estragos del viento y la lluvia en puntos del país, atención porque lo que nos espera mañana sábado es un salto cualitativo en la peligrosidad.
La borrasca ‘Oriana’ no da tregua y, tras un viernes de avisos, se intensifica para convertir la jornada del sábado en la de máxima afectación en casi toda la península.
Para ustedes, que pasan largas horas al volante, esto significa que el margen de maniobra se reduce. No es un día para improvisar rutas ni para ignorar las señales de los paneles informativos. La previsión es clara: el viento será el protagonista, y para un vehículo de gran tonelaje, es el peor enemigo. Extremen las precauciones, revisen la sujeción de sus cargas y, si es posible, planifiquen sus descansos para evitar las horas punta de este temporal.
El viento, sin duda, será el factor de riesgo más extendido este fin de semana. Según los datos del Servicio Meteorológico de Catalunya y la AEMET, aunque hoy ya se han registrado rachas muy fuertes, la madrugada del sábado traerá una intensificación generalizada. Hablamos de rachas que superarán con creces los 90 km/h en amplias zonas del oeste y norte peninsular, con especial incidencia en el cuadrante noroeste, el sistema Central, y muy especialmente en el valle del Ebro y las zonas de Tarragona y Lleida, donde podrían acercarse a los 100-110 km/h.
Para un camión o una furgoneta de gran altura, circular por puertos de montaña, desfiladeros o áreas abiertas con estas rachas supone un riesgo real de desestabilización. No subestimen la fuerza del viento lateral.
Pero el peligro no es solo aéreo. La lluvia y la nieve complicarán aún más el firme. Las lluvias, que ya han dejado suelos empapados, continuarán el sábado, aunque de forma más irregular, afectando especialmente al litoral mediterráneo y al sur de la península, con posibilidad de tormentas.
Esto se traduce en un alto riesgo de aquaplaning y deslizamientos en carreteras secundarias. Por otro lado, la cota de nieve, que hoy rondaba los 1.200-1.300 metros en el norte, descenderá drásticamente durante el sábado, pudiendo situarse en torno a los 600-800 metros en el Pirineo y sistemas montañosos del norte.
Esto significa que puertos de montaña habituales pueden volverse intransitables sin cadenas. En zonas como el Pirineo de Lleida, Huesca y Navarra, la acumulación de nieve, combinada con el fuerte viento, creará el fenómeno del «torb», que reduce la visibilidad a cero y borra las marcas viales.
¿Dónde estará el foco de máxima peligrosidad? Los expertos señalan varios puntos rojos en el mapa. El primero, todo el cuadrante noreste, con Cataluña y la Comunidad Valenciana en el punto de mira por el viento y el oleaje, pero también el interior de Castellón y Tarragona.
El segundo, la cornisa cantábrica, donde la nieve y el viento afectarán a puertos clave de Asturias, Cantabria y el norte de Castilla y León. Y no hay que olvidar el sur, donde el fuerte viento en Andalucía oriental y la provincia de Almería puede jugar malas pasadas, especialmente a vehículos que circulen en vacío o con cargas ligeras.
El domingo, aunque se espera que el viento remita a partir del mediodía, la mañana será aún complicada, con rachas fuertes en el Pirineo y el litoral, y con carreteras secundarias en mal estado por la nieve y el barro acumulado.
En resumen, compañeros, este fin de semana no es un fin de semana cualquiera. ‘Oriana’ es una borrasca que ya se ha cobrado consecuencias graves. La mejor herramienta que tienen ahora mismo es la información y la prudencia. Consulten el estado de las carreteras antes de salir, lleven cadenas si su ruta pasa por zonas de montaña y, sobre todo, respeten los desvíos y cortes que establezcan las autoridades. Llegar tarde es preferible a no llegar. La carga puede esperar; su vida y la de los demás en la carretera, no. Mucha precaución y ruta segura.
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