Mercedes-Benz: 140 años después, el nuevo rumbo es la descarbonización total

by Marisela Presa

La Mercedes-Benz celebró 140 años de historia, no  solo mirando al pasado, sino acelerando hacia un futuro definido por la electrificación y la sostenibilidad.

 Fundada en 1886 por Karl Benz, quien patentó el primer automóvil del mundo, y posteriormente unida a la visión de Gottlieb Daimler, la marca alemana forjó un legado de innovación que hoy redefine radicalmente. Lo que nació como un taller de ingeniería de precisión se ha convertido en un icono global del automovilismo premium, enfrentando ahora su transformación más profunda.

Desde su fundación, Mercedes-Benz ha sido sinónimo de calidad, seguridad y avance tecnológico. Ha producido vehículos bajo marcas emblemáticas como Maybach, AMG y Smart, superando la producción de millones de unidades que han establecido estándares en la industria.

Su reputación se cimenta en la excelencia de ingeniería y la durabilidad, valores que hoy busca trasladar a la era de la movilidad eléctrica y conectada, manteniendo su esencia de lujo y rendimiento.

La esencia actual es la transición energética. La compañía se ha comprometido a ser 100 porciento  eléctrica en Europa para 2030, condicionado a las infraestructuras, y a alcanzar la neutralidad en carbono en toda su cadena de valor para 2039. Este giro no es solo cosmético: implica una reinvención industrial, con inversiones millonarias en baterías de última generación y la electrificación de toda su gama, desde el Clase A hasta el S-Class.

Para hacer viable esta transición, Mercedes-Benz está desplegando una infraestructura propia. Desarrolla su red premium de carga ultrarrápida en Europa, con más de 10.000 puntos previstos para 2030, y ofrece soluciones integradas de carga para hogares. Paralelamente, explora el hidrógeno para vehículos pesados y optimiza el consumo mediante digitalización avanzada, con sistemas de navegación que maximizan la autonomía gestionando en tiempo real variables como el tráfico o la topografía.

La estrategia es integral. La financiación se apoya en bonos verdes, mientras se transforman las plantas y se recualifica a los empleados, alineándose con los fondos de transición justa europeos. Además, colabora estrechamente con proveedores locales de energías renovables y forma parte de alianzas como la European Battery Alliance, para  asegurar una cadena de suministro sostenible y europea.

Los desafíos no son menores: el éxito dependerá de la expansión de las redes eléctricas, los incentivos públicos y la aceptación del consumidor. Sin embargo, Mercedes-Benz afronta tras 140 años de existencia una estrategia flexible pero decidida, consciente de que su legado de innovación le exige liderar no solo en prestigio, sino también en la construcción de un futuro de movilidad premium y cero emisiones. La historia continúa, ahora sobre ruedas eléctricas.

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