Para ejercer como conductor profesional de camión en España, no basta con saber manejar el volante. La normativa vigente, alineada con las directrices europeas, establece una serie de requisitos documentales y formativos que son absolutamente ineludibles.
Circular sin ellos no solo conlleva sanciones económicas que pueden superar los 4.000 euros, sino que también puede significar la inmovilización inmediata del vehículo. Estos son los pilares básicos que todo transportista debe tener en regla antes de iniciar su jornada.
El primer escalón, y el más obvio, es poseer el permiso de conducción adecuado. Para un camión rígido, se exige el permiso de clase C. Si se va a arrastrar un remolque de más de 750 kilos, la licencia necesaria es la C+E. Carecer de estos permisos específicos o no llevarlos encima durante un control puede traducirse en una multa de hasta 500 euros y la inmovilización del camión, impidiendo continuar la marcha.
Sin embargo, el permiso de conducir por sí solo no habilita para trabajar. El Certificado de Aptitud Profesional (CAP) es el documento que distingue a un conductor particular de un profesional. Tal y como aclara la Dirección General de Tráfico (DGT), es obligatorio para cualquier actividad remunerada, ya sea el transporte de mercancías o de viajeros.
Conducir un camión por cuenta ajena sin este certificado, o con él caducado, es una infracción grave que puede acarrear multas superiores a los 2.000 euros.
Junto al CAP, la tarjeta del tacógrafo se convierte en la sombra del conductor. Este dispositivo, ya sea digital (con su tarjeta personal) o analógico (con los discos diagrama), es el encargado de registrar los tiempos de conducción y descanso.
La normativa europea es estricta: como máximo se pueden conducir 9 horas diarias (ampliables a 10 dos veces por semana) y se debe hacer una pausa de 45 minutos tras 4 horas y media al volante. No acreditar estos registros puede suponer multas de hasta 4.000 euros.
A estos requisitos personales se suma la documentación obligatoria del vehículo, que debe estar siempre a bordo. El permiso de circulación, la ficha técnica con la ITV en vigor y el recibo del seguro son los tres documentos básicos del camión. Circular sin la ITV pasada o con el seguro obligatorio de responsabilidad civil vencido no solo es peligroso, sino que puede conllevar sanciones de entre 200 y 3.000 euros, además de la inmovilización del vehículo en el acto.
En resumen, ser conductor profesional de camión en España implica una mochila legal muy definida: DNI, permiso C o C+E, CAP en vigor, tarjeta del tacógrafo y la documentación del vehículo al día. Para aquellos que transporten mercancías peligrosas, se añade el certificado ADR , (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera). como requisito indispensable.
Antes de cada viaje, revisar que se llevan estos cinco documentos es la mejor garantía para evitar problemas legales y asegurar un transporte seguro y eficiente en las carreteras españolas.
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